José Gregorio Hernández: La Filosofía de una Ciencia

Contadas historias de vida logran calar un sitial de honor en la narración del quehacer profesional y el imaginario colectivo de un país. La labor realizada por el Dr. José Gregorio Hernández comprende un acelerado paseo por una corta vida que se dividió entre la filosofía y la ciencia, emparejándolas de tal forma que logró un matrimonio perfecto entre estas, a simple vista, disímiles disciplinas.

José Gregorio Hernández nace un 26 de octubre de 1864 en el apartado pueblecito de Isnotú en el estado Trujillo. Hijo de Benigno Hernández Manzaneda, de procedencia colombiana, y Josefa Antonia Cisneros y Monsilla, descendiente de españoles, gozó de una infancia enmarcada en el idílico paisaje que ofrecen los terraplenes andinos. Aunque llegó al mundo en humildes condiciones, pertenecía a la ilustre estirpe cantábrica venida a Venezuela en el segundo tercio del siglo XVIII.

En su adolescencia se traslada a la ciudad de Trujillo para efectuar sus estudios de bachillerato en el Colegio Federal de Varones, hoy Liceo Cristóbal Mendoza. Mas no pasaría mucho tiempo antes de que José Gregorio abandonara la tranquilidad de las tierras andinas para continuar su formación académica en la ciudad de Caracas. A la edad de trece años y medio prosigue sus estudios en el Colegio Villegas, uno de los mejores de la época. Relatan quienes lo acompañaron en aquel entonces, que Hernández poseedor de un carácter taciturno y callado, serio y reflexivo, solía estudiar música y leer durante los recreos en lugar de jugar con sus amigos. En esta institución obtiene el título de bachiller en Filosofía; era el año de 1884.

Sus estudios universitarios

Su primera vocación se orientó hacia las leyes, por lo que decidió estudiar derecho. No obstante, su padre lo hace desistir y finalmente se decide por Medicina, carrera que enrumba por los caminos de la biología desde sus inicios y que cursa en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Ya para aquel entonces las habilidades de José Gregorio eran múltiples, hablaba inglés, alemán, francés, italiano, portugués y dominaba el latín; era filósofo, músico y poseía profusos conocimientos acerca de teología. Se doctoró en la UCV el 29 de junio de 1888 y colocó así broche de oro a un fructífero desempeño evidenciado por maestros de la talla de Adolfo Ernst, considerado el fundador de la escuela positivista venezolana, y Adolfo Frydensberg, cofundador de la Sociedad Química de Caracas así como de la Sociedad Farmacéutica de Venezuela, de quienes fue alumno.

A tan sólo pocos días de obtener el título de doctor en Medicina sacó a colación dos temas que posteriormente desarrollaría ante un jurado examinador. En primer lugar contrastaría la doctrina de Laennec, que asienta que la existencia del tubérculo es factor suficiente para la constitución de la tuberculosis, base de la revolucionaria teoría unitaria, frente a la escuela de Virchow, que sostiene la dualidad, según la cual la tuberculosis y la neumonía eran dos enfermedades distintas sin ninguna capacidad contagiosa. En segundo lugar, profundizaría en el tema de la fiebre tifoidea típica de presentarse en Caracas. La escogencia de ambos temas no eran más que un indicio de lo que más adelante se convertiría en el eje de su profesión médica, las enfermedades bacterianas, tanto así que posteriormente fundó la Cátedra de Bacteriología en Venezuela.

Una vez graduado decide regresar a su tierra natal trujillana para ejercer consecutivamente en los tres estados andinos venezolanos. Cumplida su deuda de servicio para con su hogar geográfico, vuelve a Caracas donde comienza su actuación como científico, filósofo y filántropo.

Otra razón de peso justificaba el regreso de Hernández a la capital, uno de sus profesores y amigo, el Dr. Calixto González, lo había recomendado al Gobierno para una beca de estudios en Europa. El presidente de la República, Juan Pablo Rojas Paúl, en vista de la escasez de médicos dedicados a la experimentación para el año 1889, decreta que por cuenta del Gobierno, el joven galeno venezolano sea trasladado a Francia a estudiar Teoría y Práctica en las especialidades de Microscopia, Histología normal y patológica, Bacteriología y Fisiología Experimental , con la asignación de Bs.600 mensuales.

Su labor en Europa

Una vez en Paris, trabaja en los laboratorios de Charles Richet (Premio Nobel 1913) profesor de Fisiología Experimental en la Escuela de Medicina de París y quien a su vez había sido colaborador de Etienne Jules Marey y discípulo del sabio Claude Bernard, máximo exponente de la medicina experimental en Francia.

Estudió Histología y Embriología con Mathías Duval, quien, según la edición especial dedicada a la labor de Hernández realizada por el Diario oriental El Tiempo, da constancia de los méritos del médico al expresar textualmente, “El Dr. Hernández ha trabajado asiduamente en mi laboratorio y ha aprendido en él la técnica histológica y embriológica. Me considero feliz al declarar que sus aptitudes, sus gustos y sus conocimientos prácticos en estas materias hacen de él un técnico que me enorgullezco de haber formado”.

También participó en su formación el eminente Isidor Strauss, que había sido discípulo de Emile Roux y Charles Chamberland quienes lo fueron a la vez de Louis Pasteur, todos ellos precursores de la Bacteriología.

Concluidos sus estudios en París, solicita permiso para trasladarse a Berlín donde estudia Histología y Anatomía patológica, a su vez que inicia un nuevo curso de Bacteriología. Paralelamente a sus estudios compra un laboratorio en París por instrucciones del gobierno venezolano.

Contribuciones al campo de la medicina

En el año 1891 concluye su labor en Europa y regresa a Venezuela, donde el gobierno de turno al mando de Raimundo Andueza Palacios, decreta la creación de los estudios de Histología, Fisiología experimental y Bacteriología en la Universidad Central de Venezuela, a cargo de Hernández como catedrático y director, consolidando de esta forma la creación de la primera cátedra de Bacteriología en América.

La Microbiología en Venezuela hasta ese entonces, había sido un escueto y poco visible bosquejo de ciencia impartida por instituciones de precaria duración como los Institutos Pasteur de Caracas y Maracaibo a finales del siglo XIX, y es con la labor de José Gregorio Hernández que se afianza la apertura hacia esta particular rama de la ciencia.

La obra cumbre de Hernández en el campo científico la constituye su labor como docente, caracterizada por su decoro, sabiduría, honestidad y vocación social. Es entonces cuando comienza la enorme y fecunda trayectoria del médico, sabiendo ser a la vez investigador profesor, médico, científico, filósofo, artista, pero sobre todo hombre intachable, dispuesto a ayudar al prójimo.

Se declaró siempre creacionista, adversario de la teoría evolucionista, cuyos postulados por demostrativos que fueran, no aceptó nunca como válidos ni como verdades dogmáticas. Con arraigada vocación religiosa y adscrito fielmente a la tradición bíblica, descartó siempre como válidas las teorías evolucionistas que postulaban la transformación constante de las especies; jamás admitió transacción alguna entre las demostraciones de la ciencia, especulativa o experimental, y la palabra sagrada de los profetas, por cuya voz solía afirmar que se transmitía a la humanidad la revelación divina y la historia original de los seres humanos.

Entre los tres principales hechos de la historia médica venezolana, en 1891 funda Hernández los estudios experimentales de forma científica. Su labor docente la desarrolló a base de lecciones explicativas con observación de los fenómenos vitales, experimentación sistematizada, prácticas de vivisección y pruebas de laboratorio. Es el surgimiento de la verdadera pedagogía científica.

Entre sus diversos aportes introdujo el microscopio y enseñó su uso y manejo; cultivó y coloreó microbios e hizo conocer la teoría de Virchow. Fue también un destacado fisiólogo y biólogo, pues conocía a profundidad las ciencias básicas (física, química y matemática), trípode sobre el que reposa la dinámica animal.

Aunado a ello, nunca decreció su interés por la filosofía. De carácter reflexivo, poseedor de un espíritu selecto, con acentuado sentido crítico y pensador profundo, sintió siempre preocupación por los grandes problemas humanos. Su contribución puramente humanística quedó plasmada en su obra “Elementos de Filosofía” (1912), en donde expone la visión personal que tenía sobre el mundo y sobre las relaciones que vinculaban a los hombres entre ellos y con Dios.

La metodología científica sobre la cual edificó su labor fue la de la experimentación. Comienza por comprobar los hechos aprendidos en la teoría contrastando ulteriormente los resultados obtenidos por él con los resultados obtenidos en escuelas extranjeras. De esta forma arriba a conclusiones como la referente a la numeración globular roja, acerca de la cual acota en el I Congreso Médico Panamericano de Washington en 1892, que, “el número de glóbulos rojos es menor en los habitantes de las regiones intertropicales que en los de las regiones templadas, y suponemos que esta hipoglobulia depende del organismo que teniendo menos pérdidas de calor por la irradiación , disminuye la producción globular y por este hecho estoy perfectamente de acuerdo con la opinión antigua de que los países cálidos son los países anemiantes por naturaleza”.

También escribe, junto a Nicanor Guardia, acerca de la angina de pecho de naturaleza paludosa, vaciando sus estudios acerca de la materia en un artículo titulado “Sobre la angina de pecho de naturaleza paludosa”. Para la materialización de dicha publicación utiliza sus estudios realizados en la Facultad de Medicina de Madrid, los cuales consistieron en la observación de tres casos, cuyas causas creyeron haber dilucidado y que les sirvió de base para el estudio de una enfermedad poco conocida y escasamente estudiada para aquel entonces. El estudio de los tres casos anteriormente mencionados lo condujo a concluir, mediante la observación del pigmento melánico en la sangre, que se trataban de individuos bajo la potencia del impaludismo. Sin embargo, no observaron el hematozoario de Laveran, pero la circunstancia de haberse transformado los accesos de angor en accesos de fiebre paludosa, es tan demostrativa como la presencia misma del pigmento antes mencionado. A su vez, describe los tipos de anginas de pecho: por ateroma, por simple neuralgia del plexo cardíaco o por obstrucción de arterias coronarias, por el protozoo y por las granulaciones pigmentarias. Así mismo describió la acción curativa de la quinina en estos casos.

Dentro de sus publicaciones, realiza varias en la Gaceta Médica de Caracas y luego en 1906, publica su obra más importante: “Elementos de bacteriología”, calificado por expertos en la materia como prodigiosa, reflejo de concisión y claridad, además de constituir el primer libro en la materia publicado en el país. En dicha obra define la bacteriología, los microbios, microbios vegetales, animales, sus formas, coccus, bacilos, spirillus, clasificación de Pasteur, entre otros.

Estudia también las lesiones anatomopatológicas de la pulmonía crupal, mejor conocida como neumonía fibrinosa o diplocóccica. Considerada para la época como excepcional, demostró a través del estudio y análisis clínico minucioso, que era una enfermedad bastante común en Caracas, concluyendo en al artículo que redactó para la Gaceta Médica de Caracas, titulado “Lesiones anatomo-patológicas de la pulmonía crupal”, lo siguiente: “…La muerte puede sobrevenir en cualquiera de los periodos de la pulmonía…la causa de muerte es por agotamiento del corazón por excesivo funcionamiento… “. Y más adelante dice: “…de estas consideraciones podemos deducir que la regla de conducta que debemos observar en presencia de un caso de pulmonía fácil de sintetizar: en el tratamiento de la pulmonía lo primero es defender el corazón”.

En el año de 1910 escribe junto con el Dr. Felipe Guevara Rojas, el artículo “De la nefritis a la fiebre amarilla”. Documento en el que señala que las lesiones encontradas eran: “aumento de volumen y congestionamiento, manchas equiomáticas y sangre en la orina, lesiones en los glomérulos de Malpigio… apartando los casos fulminantes que destrozan el hígado por esteatosis sobreaguda podemos establecer para los demás la siguiente ley: en el tratamiento de la fiebre amarilla lo primero es defender el riñón”.

También investiga las relaciones que a su juicio debían existir entre el bacilo de Koch y el de Hansen, basándose para ello en la ácido resistencia e inicia trabajos para contribuir al tratamiento de la tuberculosis con el aceite de Chaulmoogra ( Ginocarda odorata ), sustancia que era usada para aquel entonces sólo para tratar la lepra. Finalmente presenta en sesión de la Academia de Medicina en 1918 una nota al respecto en la que puntualiza: “ el aceite de Chaulmoogra ciertamente mata al bacilo de Koch, los enfermos tratados mejoran su estado general después de la inyección…las inyecciones de 1 o 2 cc, separados por largos intérvalos es lo mejor”.

El galeno venezolano estudia además el flagelo de la bilharziasis entre la población nacional, alertando al gremio médico y al público en general acerca de la importancia de la endemia, poniendo en evidencia que su extensión en Venezuela era mucho mayor de lo que se creía.

Fue uno de los 35 fundadores de la Academia Nacional de Medicina en junio de 1904, formando el grupo de médicos de la época convocados por Luis Razetti para membrar la salud en Venezuela.

En 1909 fue nombrado Jefe de Laboratorio del Hospital Vargas y cuatro años más decide retirarse a la Cartuja por lo que envía una carta al entonces presidente de la Academia Nacional de Medicina, a lo que Razetti le responde: “Señor Doctor José Gregorio Hernández: Honorable Colega, considerada por esta Academia la renuncia de miembro de ella, que usted se ha servido enviarle con fecha 18 de los corrientes, tengo la honra de decirle que la Academia no la ha aceptado porque considera que el cargo de Miembro de una Academia no es renunciable. Soy de usted seguro servidor y colega”.

Posteriormente entre los años 1914 y 1915 dicta clases de medicina en forma privada y sin remuneración alguna en el Colegio Villavicencio. En 1917 viaja a Estados Unidos para cursar nuevos estudios en materia de bacteriología. Regresa a la UCV en 1918 y se convierte en el primer profesor en enseñar a los alumnos la toma de la tensión arterial.

En resumen, Hernández dictó veintiún cursos universitarios más dos prácticos de una duración de un año cada uno, que alternaba con el ejercicio particular de la medicina en un consultorio privado localizado en su propia casa, lo que según datos estadísticos, le permitió recabar unas 7000 recetas médicas.

El 29 de junio de 1919, un domingo como cualquier otro José Gregorio Hernández salió a atender a vecinos enfermos. La última persona atendida fue una anciana de pocos recursos a quien decidió ayudar comprándole las medicinas. Al salir de la farmacia de la esquina de Amadores y Uparal, fue arrollado por un carro que le puso fin a su vida.

Concluye así la historia de uno de los más recordados y admirados personajes de la medicina venezolana que hoy por hoy, sigue ayudando al prójimo más allá de lo terrenal y lo conocido. Al respecto de Hernández, Razetti señala: “Creía que la medicina era un sacerdocio, el sacerdocio del dolor humano y siempre tuvo una sonrisa desdeñosa para la envidia y una caritativa tolerancia para el error ajeno. Fundó su reputación sobre inconmovible pedestal de su ciencia, de su pericia, de su honradez y de su infinita abnegación. Por su prestigio social no tuvo límites y su muerte es una catástrofe para la Patria”.

En el año de 1947 el Instituto de Medicina Experimental de la UCV, por disposición del Consejo Universitario y del Congreso de la República, recibe el nombre de Instituto de Medicina Experimental Doctor José Gregorio Hernández y está destinado fundamentalmente a las labores de investigación, perfeccionamiento de la enseñanza, promoción y restitución de la salud, consignas que Hernández desde sus inicios en la medicina, promulgó y ejemplificó.

Por Marianny Sánchez

Cortesía de Revista VITAE – UCV

40 años de la Revista Politeia

La Revista Politeia, editada y publicada por el Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, en la Universidad Central de Venezuela, estará conmemorando su XL Aniversario. El evento se llevará a cabo el martes 10 de julio de 2012, en la sede de la Biblioteca “Boris Bunimov Parra” de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, a las 11:00 a.m., según informó Rodolfo Magallanes, Director del Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

La revista Politeia es decano de las publicaciones nacionales en Ciencias Políticas, ubicándose entre las de mayor calidad y prestigio en el ámbito nacional e internacional. Rodolfo Magallanes resalta de la labor realizada por Politeia durante estos años, la difusión de resultados de la investigación en ciencias políticas y en general, en ciencias sociales, que se realizan en el país.

La celebración de estos 40 años será propicia para el reconocimiento de esta labor, así como de la realizada por la comunidad académica y científica nacional que han contribuido a alcanzar estos logros. Un encuentro que servirá para renovar y reforzar los vínculos existentes entre los miembros de la comunidad académica y profesional asociada con la actividad del Instituto y la de la revista.

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Opinión: Olor a victoria por: Diego Scharifker

El pasado 9 de junio, aquellos que soñamos en una Venezuela distinta, democrática y con verdadera justicia social colmamos las calles caraqueñas de alegría, esperanza y sobre todo de optimismo al demostrarle al país que somos mayoría y vamos avanzando hacia una victoria certera el próximo 7 de octubre. Con alrededor de un millón de venezolanos caminando dirigiéndose hacia la Plaza Caracas, territorio donde supuestamente nunca volveríamos, le mostramos ¨los dientes¨ al actual gobernante y formalizamos en conjunto la inscripción del candidato del futuro y el progreso.

Desde entonces hemos visto un giro radical y contundente en todas las actividades que se han realizado durante esta precampaña electoral. Las movilizaciones contundentes en San Cristóbal, Maturín, Cumana y Zulia realizadas los días siguientes al 9 de Junio han demostrado que los venezolanas han perdido el miedo a movilizarse, a mostrar públicamente su descontento con los 14 años de ineficiencia y a ver en persona a quien encarna el inicio de una nueva república.

Pero aun faltan muchos pasos que andar para consolidar la victoria del próximo Octubre. No podemos dejar de lado la principal responsabilidad que nos ha asignado a todos nuestro candidato presidencial que es conseguir a dos personas que no hayan votado en las primarias y convencerlos a que voten por los sectores democráticos, formula que nos consolidaría fácilmente en los votos necesarios para poder llevar a Henrique Capriles Radonski a Miraflores.

Los cambios se avecinan, el olor de la victoria cada vez se sienten con mayor fuerza en todas las calles, avenidas, carreteras y veredas de las ciudades, pueblos y caseríos de nuestra nación. Ha llegado el momento más importante de nuestra época republicana y de mayor trascendencia para las futuras generaciones.

Avancemos hacia la victoria, trabajemos siempre unidos bajo la candidatura de la esperanza y consolidemos el cambio necesario para nuestro país.

Diego Scharifker

Opinión: Campaña del miedo vs. la esperanza. por: William Gil

En este caso voy más allá. Quiero referirme a los mensajes que cada uno de los candidatos le plantea al país.
Por una parte, el aspirante a la reelección se nos presenta como la pieza única y fundamental para la existencia de nuestra nación. Dirige continuamente mensajes como “Con Chávez todo, sin Chávez nada”, y hemos visto como en sus últimas cadenas ha hecho más referencia a la Unidad Democrática que en cualquier otro momento de estos largos 14 años. Así pues, identificándolos como “majunches”, centra sus mensajes en que estos quieren “acabar con la independencia”, “acabar con las misiones”, “destruir la patria”, entre otros calificativos que van dirigidos, principalmente, a infundir entre sus seguidores el temor o el miedo de que la única manera de que nuestro país no se derrumbe es con la permanencia de Chávez en el poder. Esto sin mencionar los diversos mensajes que se emiten desde el canal oficial o por los de representantes de los poderes “autónomos”.
Mientras tanto, el candidato de la Unidad Democrática, Henrique Capriles Radonski, ha expresado, desde el inicio, que todos los venezolanos somos necesarios y fundamentales para hacer que nuestro país vaya hacia adelante. Sus mensajes siempre están cargados de gran esperanza. Por lo que no es simple casualidad que el lema principal de su campaña sea “Hay Un Camino”, pues Capriles presenta una solución para cada problema de los venezolanos.
Capriles centra el menaje de cada una de sus alocuciones en el pueblo, y solo se refiere al otro candidato para diferenciarse en cuanto a su proyecto político. Frente a cada mensaje bélico de Chávez, Capriles presenta el de progreso. Frente a cada señal de división de Chávez, Capriles habla de que todos somos venezolanos sin distinción de color político. Frente a cada intento de atemorizar al pueblo por parte de Chávez, Capriles les tiende la mano de la esperanza a todo este pueblo, diciéndonos que sí es posible tener un país de progreso para todos por igual.
Así pues, la decisión del 7 de Octubre se vuelve más importante y trascendente para nuestro porvenir, ya que no solo estaremos eligiendo a la persona que guiará a este país, sino también elegiremos el futuro de nuestro pueblo. Escogeremos entre un futuro sometido al miedo permanente, o un futuro de esperanza, lleno de progreso.
William Gil D’Avolio
Consejero Universitario

Opinión: Legalidad en Venezuela: ¿Fantasía o Falacia?

El día martes en horas de la tarde se aprobó en Consejo de Ministros la reforma del Código Orgánico Procesal Penal (COPP) a través de la cual se establece el procedimiento jurídico  que  deben seguir todos los órganos judiciales al momento de establecer la condena de un imputado; desde hace 13 años la violación de nuestra Constitución Nacional ha sido una práctica frecuente del gobierno central, no conforme con eso, actualmente pretende ejercer injerencia, de manera arbitraria, en el campo penal del país que a mi consideración es uno de las más importante de cualquier país democrático porque norma la libertad de los individuos y pone restricciones al poder del gobierno, incomoda premisa para quienes pretenden autoritariamente inmiscuirse en la totalidad de los sucesos del país.

La carta magna de Venezuela establece que todas las leyes orgánicas deben ser discutidas y aprobadas por las dos terceras partes de la Asamblea Nacional, sin embargo una vez más la Presidente del Tribunal Supremo de Justicia pretende burlarse de todos los venezolanos y aceptar “con rodilla en tierra” las imposiciones realizadas por los representantes de éste gobierno violando así lo que se conoce como el principio de legalidad.

No es secreto para nadie que desde Diciembre de 2010, luego de los resultados electorales que eliminaban la hegemonía roja, antes de entregar el poder, la saliente Asamblea Nacional, delegó de manera cobarde y complaciente en un acto que atenta contra la razón fundamental de ser del parlamento, la facultad de legislar al presidente a través de una ley habilitante, solicitada con el pretexto de atender a la situación de emergencia generada por las lluvias. Convirtió, esta medida. de acuerdo a los expertos al parlamento en una suerte de “cascaron vacío”, un organismo constituido para legislar cuya función inherente se compartía con el poder del gobierno central.  

Entre los cambios que Luisa Estella Morales describe como “insignificantes”, están los ya tan conocidos Juicios en Ausencia que permiten realizar los juicios sin la presencia del imputado, con lo que ahora se le da carta libre al gobierno de juzgar a todos aquellos exiliados que por razones políticas hoy no se encuentren en el territorio nacional, violando así el principio de proporcionalidad y el carácter personal de la ley penal. 

La intervención en el campo penal de los mandatarios solo se ha hecho presente en siglo XX en los régimen dictatoriales latinoamericanos y al parecer el Presidente Chávez no podía perder la costumbre, todos los venezolanos, en especial aquellos que estudiamos derecho y que pretendemos ejercerlo en un futuro, debemos alzar la voz y exigir que el Tribunal declare la nulidad de esta ley que viola de manera deslumbrante las garantías de igualdad ante la ley.

Redacción por:

Fabiola Piña 

@FabiolaUCV

Para mayor información puedes comunicarte con nosotros a través de:
-@HechosFCJP

La UCV es la Universidad número 1 del País.

El Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela informa que el pasado día miércoles 13 de junio de 2012, se conocieron los resultados de la evaluación de 350 Universidades Latinoamericanas realizada por QS University Rankings Latin America, que coloca  a la UCV en la posición N° 1 entre las Universidades Venezolanas y 33 entre las Universidades Latinoamericanas (lo que representa un ascenso de 19 puntos con relación al año 2011).

Es oportuno destacar que la UCV obtiene esta calificación por el reconocimiento a su calidad académica y la aceptación de sus egresados en el campo laboral, entre otros parámetros.

El Ranking Iberoamericano SIR 2012 que mide la actividad de investigación en las instituciones de Educación Superior confirma el papel relevante de la UCV en la producción de conocimiento y formación de recursos humanos, al colocarla entre las 100 primeras Universidades de Iberoamérica, ubicándola en la posición 34 en Latinoamérica.

Éste es el resultado del esfuerzo colectivo de nuestra Institución, que logra este destacado lugar en Latinoamérica pese a la asfixia presupuestaria y a los innumerables problemas a lo que constantemente se ve sometida la Universidad.

El Vicerrectorado Académico, a través de políticas y estrategias gerenciales, continuará impulsando el desarrollo académico para mejorar la calidad de la Institución  e incrementar el nivel de competitividad a nivel nacional e internacional.

Morales pide que se le dé un chance a la reforma del COPP. (vía El Universal)

Morales pide que se le dé un chance a la reforma del COPP. (vía El Universal)

Pese a que su contenido no ha sido difundido aún y a que no fue producto de una discusión en la que participaron todos los sectores, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), magistrada Luisa Estella Morales, pidió un voto de confianza para la modificación del Código Orgánico Procesal Penal (COPP) que el Gobierno aprobó esta semana. 

“Esperemos que se ponga en funcionamiento esta reforma para que puedan valorar si era acertada o no”, afirmó ayer la funcionaria Constitucional durante una rueda de prensa, la primera que dio este año en la sede del máximo juzgado y en la que solamente se permitió a ocho periodistas preguntar. 

Tras anunciar que la Sala Constitucional, instancia que también encabeza, validó el carácter orgánico del instrumento, la funcionaria volvió a salirle al paso a las criticas que aseguran que el presidente Hugo Chávez no puede dictar dicho instrumento a través de la Ley Habilitante, debido a que es asunto del Parlamento. 

“La Constitución prevé la posibilidad de que el Presidente habilitado pueda legislar, dictar decretos, en materias urgentes”, aseveró. 

Promete orden 

Al ser consultada sobre la necesidad real de reformar la ley, cuando un reportaje publicado por este diario el pasado 28 de mayo reveló que en Caracas los jueces penales convocan más actos de los que se pueden realizar y sin tomar en consideración los compromisos de los jueces y defensores, Morales replicó: “El COPP es una ley que trata de solventar algunos problemas que existe en nuestro proceso penal, el resto de los asuntos: La falta de información, que si se fijan dos audiencias a la vez y otros que no los niego, se tratan más de administración judicial”. 

Acto seguido, aseguró que “hoy mismo (ayer)” comenzarán a revisar el funcionamiento de los juzgados capitalinos para “y corregir” las fallas que puedan estarse presentado. 

El Universal, en su investigación, dio cuenta que cada uno de los 30 jueces de Juicio de Caracas convoca, en promedio, diez actos (audiencias de inicio o continuación de juicio y de selección y depuración de escabinos) diariamente, pese a que en el Palacio de Justicia solamente hay 15 salas. También reveló que los funcionarios no toman en cuenta los compromisos que los fiscales y defensores tienen en los demás juzgados, por lo que hay funcionarios del Ministerio Público que llegan a ser citados a 13 audiencias diariamente, muchas de ellas a la misma hora. 

Despejando dudas 

Morales negó que la supresión de los escabinos, ciudadanos llamados a ayudar a los jueces a decidir sobre la inocencia o culpabilidad de una persona, implique el fin de la participación ciudadana en la administración de justicia. “La participación popular se garantiza de manera más efectiva sobretodo en la ejecución de la pena de los delitos menores”, alegó. 

El COPP prevé que los condenados por crímenes castigados con penas menores a ocho años de prisión no terminen tras las rejas, sino que deban realizar trabajo comunitario. 

Justificó la prohibición de acumular causas, alegando: “Se está trabajando para evitar la impunidad, que una persona que cometa más de un delito sea enjuiciada por uno y que el resto de los delitos queden impunes”. 

Sin embargo, no supo precisar qué le ocurrirá a la persona que sea condenado por distintos crímenes. ¿Se les aplicará la pena más alta? ¿Se sumarán las distintas condenas? 

Por último, negó que se hayan restablecido los juicios en ausencia y aclaró que lo que se permitirá ahora es procesar a los acusados que están detenidos y que no quieren comparecer ante los jueces, pero siempre garantizándole la presencia de su abogado o de un defensor público en su defecto.

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Opinión: Educación, las dos caras de la moneda. por: William Gil D’Avolio

Hoy, cuando ya se ha iniciado la carrera presidencial con la inscripción de los candidatos y, observando lo que cada uno de ellos ha dejado como legado en los espacios en que han gobernado, podemos evaluar qué tan presente esta ese gran pensamiento que nuestro libertador a través del proyecto de gobierno que los dos principales candidatos le proponen al país.

 

Cuando observamos la introducción al Programa de Gobierno del Candidato de la Unidad Democrática Henrique Capriles Radonski, vemos como de entrada nos muestra un Programa de Gobierno centrado en 5 objetivos claros: EDUCACION, Salud, Seguridad, Vivienda y Empleo. En el contenido en general se presenta la EDUCACION como la principal palanca de PROGRESO, en las 5 diferentes etapas de lo que sería el Trayecto del progreso, por lo que no sería adulador mencionar que el Gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, convirtió a esa entidad en una Potencia Educativa, demostrando que por medio de la educación se pueden reducir los índices de violencia, pues invirtió más de la mitad del presupuesto (más del 70%) de esa entidad en la Educación del pueblo Mirandino, consciente de que los frutos serian recogidos en el Presente y en el Futuro; por lo cual no es motivo de asombro que Capriles, mencione en más de 23 veces a la Educación (la de verdad, la de la enseñanza y el aprendizaje) dentro de su programa de gobierno.

Lamentablemente, el otro lado de la moneda no es así. El candidato que busca la reelección Hugo Chávez, presenta desde el inicio, en su Programa de Gobierno, que su periodo presidencial 2013 – 2019, es concebido como “El Segundo Plan Socialista”,  dividido en 5 objetivos: Defender, expandir y consolidar la Independencia Nacional, Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político, Contribuir al desarrollo de una nueva  Geopolítica Internacional, Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana; objetivos que, en mi opinión, se encuentran más alejados que nunca de la realidad del Pueblo Venezolano, pero más cercanos que siempre a los intereses del actual gobernante. En relación al tema que nos ocupa, la palabra Educación es mencionada sólo 13 veces (el mismo número de veces que utiliza la palabra batalla) pero sólo en 3 oportunidades se refiere a la Educación como un Derecho Constitucional, en el resto de las menciones se refiere a la educación como instrumento para lograr los objetivos del Segundo Plan Socialista. Ahora bien, no hay que ser muy detallista para señalar que hoy tenemos un sistema nacional educativo bien deteriorado, con maestros y profesores mal pagados, presupuestos injustos para las universidades, currículos educativos desactualizados, y a los cuales los únicos intentos de intervención han sido para imponer una educación ideologizada. Por esto, no nos asombra que en el Presupuesto de la Nación para el año 2012, en área educativa, haya disminuido en un 33%, pero el de Defensa, haya aumentado en más del 60%, con respecto al año 2011.

Así pues, queda a nuestra reflexión, después de observar las dos Caras de la Moneda, si preferimos dejarlo al azar, o si tomamos en nuestras manos la decisión de elegir por el Camino del Progreso, el Desarrollo y la Grandeza, o por el retraso de nuestra nación. Y finalizo con otro gran pensamiento de nuestro Libertador “Un pueblo ignorante, es instrumento ciego de su propia destrucción”.

William Gil D’Avolio

Consejero Universitario UCV

@wgildavolio

La Parroquia Universitaria celebra su 47 Aniversario

En el marco de su 47 Aniversario la Parroquia Universitaria “La Epifanía del Señor” invita al público en general a su programación cultural.

Domingo 10 de junio:

Coral de la Universidad “Simón Bolívar” (Núcleo Litoral Central)

Dirección: Jesús Ponce

Domingo 17 de junio:

Coral de la Facultad de Humanidades y Educación

Dirección: Roberto Ruiz

Domingo 24 de junio:

Coral Bola Negra

Dirección: César Alejandro Carrillo

 

LUGAR: Parroquia Universitaria “La Epifanía del Señor”

HORA: 12:00m

FECHAS: Todos los domingos de Mayo, Junio y Julio

Entrada LibreImage

UCV cuenta con la única sala de investigación musical en el país

En la  Sala de Ciencias Sociales I de la Biblioteca Central de la UCV, se encuentra el único Centro de Documentación e Investigaciones Acústico-Musicales del país (CEDIAM-UCV).

Este Centro tiene como objetivo general, centralizar la documentación musical bibliográfica y no bibliográfica existente en el país  y en el exterior, relacionada directa o indirectamente con Venezuela, así como la de los demás países de América Latina y del Caribe.

Destaca la  Gerente de Información y Conocimiento de la Biblioteca Central,  Antonietta Alario, que el  CEDIAM cuenta con una amplia colección (manuscritos y documentos musicales, partituras, tratados, obras referenciales, libros, folletos, material sonoro, material audiovisual y microfilmes) que sirve de recurso y fuente de investigación para profesores, estudiantes y tesistas de pre y postgrado de la UCV y otras universidades, así como también, atiende las solicitudes de usuarios en general pertenecientes a otras escuelas, profesionales de la música y público en general interesado en el hecho musical.

Esta sala de investigación se encuentra abierta al público de lunes a viernes en horario comprendido de 8 de la mañana a 5 de la tarde.

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